Aprende montando, no mirando.
Un programa práctico donde trabajas sobre tu propio negocio desde la primera sesión. No hay semanas de teoría antes de tocar nada: se construye desde el primer día. Terminas con el sistema funcionando, no con una carpeta de apuntes.
Cómo enseño
Cuatro cosas que lo separan de un curso grabado.
Práctica desde el día uno
Se aprende montando, no viendo a alguien montar. Desde la primera sesión trabajas sobre lo tuyo: tu oferta, tu web, tus flujos. Lo que construyes te sirve al terminar, porque es tu negocio de verdad y no un ejercicio de mentira.
Acompañamiento de verdad
No te dejo con un vídeo y suerte. Reviso lo que haces, te digo qué falla y por qué falla, y respondo mientras estás trabajando, que es cuando de verdad hace falta la respuesta.
Un recorrido para tu caso
Nadie parte del mismo sitio. Antes de empezar definimos qué construir primero y en qué orden según a qué te dedicas y qué te está frenando ahora mismo. No es el mismo temario para todo el mundo.
Herramientas reales
Las mismas que uso en los proyectos de clientes, nada de entornos de juguete. Te llevas las plantillas y los flujos ya montados para reutilizarlos las veces que quieras.
Tu recorrido
Desde la primera conversación hasta tener el sistema montado y saber mantenerlo tú solo.
Antes de empezar · miramos dónde estás
Una conversación para entender tu negocio y tu nivel. De ahí sale tu punto de partida y qué tiene sentido montar primero, que casi nunca es lo que uno cree.
Semana uno · montas algo ya
En la primera sesión estás construyendo sobre tu propio proyecto, conmigo al lado corrigiendo según avanzas.
Durante · construyes acompañado
Cada avance se revisa. Si algo se atasca, se resuelve en el momento y no una semana después, que es cuando ya has abandonado.
Al terminar · te llevas el sistema
Sales con tu web publicada, tus automatizaciones corriendo y sabiendo cómo están hechas por dentro.
Después · sigues teniendo dónde preguntar
El acceso no se corta el último día. Vuelves con dudas cuando amplíes o cambies algo, y las grabaciones y plantillas siguen ahí.
Qué cambia
Dónde estás ahora y dónde acabas.
AntesVas a tirones
- Los clientes llegan por recomendación y sin ningún patrón: un mes bien y el siguiente en blanco.
- Respondes los mismos cinco mensajes una y otra vez, a mano, cada semana.
- Has probado herramientas sueltas que nunca terminas de conectar entre ellas.
DespuésTienes un sistema
- Un recorrido definido por el que entran contactos de forma constante, y sabes por qué entran.
- Lo repetitivo lo hacen flujos que montaste tú y que sabes cambiar cuando haga falta.
- Tus herramientas conectadas y trabajando juntas, no cinco pestañas sin hablarse.
Plazas limitadas: pocas por edición, para poder revisar el trabajo de cada persona de verdad.