Escríbeme.
Sin formularios, sin desplegables y sin pasos intermedios. Un correo y te respondo con una primera valoración de tu caso. Suelo contestar en 24-48 horas laborables.
Te respondo con alcance, plazo y precio cerrados por escrito.
Qué contarme
Con tres líneas me vale. No hace falta que traigas nada preparado ni que sepas lo que necesitas: para eso hablamos.
A qué te dedicas
Qué vendes y a quién. Con una frase basta; ya preguntaré yo lo que falte.
Qué haces a mano
Lo que más tiempo te quita cada semana, aunque te parezca una tontería. Suele ser justo ahí donde está lo que se puede automatizar.
Qué te gustaría mejorar
Lo que más te frena ahora mismo. Si no lo tienes claro, dilo también: buena parte del trabajo es averiguarlo.
Antes de escribir
Por si te lo estás preguntando.
No. El correo y la llamada posterior son gratuitos. Si veo que no puedo ayudarte, te lo digo directamente en vez de venderte algo que no necesitas.
Depende del alcance, y por eso no hay tarifa en la web. Después de hablar te mando una propuesta con precio cerrado por escrito, sin extras a mitad de camino.
Sí. Estoy en Madrid y trabajo en remoto con clientes de toda España. Para lo que hago no hace falta vernos en persona, aunque si estás cerca y lo prefieres, nos vemos.
Días, no meses. El plazo exacto va en la propuesta, junto al alcance y al precio, y es un compromiso, no una estimación optimista.